OpenAI cierra el generador de vídeo Sora seis meses después de lanzar su aplicación independiente
OpenAI cierra Sora de forma inesperada, un servicio que pasó del lanzamiento sonado a la retirada en solo seis meses. La aplicación llegó al primer puesto de la App Store y reunió a una comunidad de creadores, pero también chocó con problemas de moderación, deepfakes, contenido polémico y uso de personajes protegidos. OpenAI promete detallar por separado los plazos del apagado y la forma de conservar los vídeos que los usuarios ya han creado.
Procesado por IA desde Guardian; editado por Hamidun News
OpenAI ha anunciado de forma inesperada el cierre de Sora, su servicio de generación de vídeo a partir de texto. La decisión resulta especialmente brusca porque hace solo seis meses la compañía lanzó la aplicación independiente de Sora como una gran apuesta de consumo y una plataforma para compartir clips.
Un giro brusco
El martes, OpenAI comunicó que se "despide" de Sora. Para el mercado fue una sorpresa: la aplicación independiente se lanzó apenas en septiembre de 2025 y el producto entró rápido en el circuito masivo. Los usuarios podían no solo generar clips, sino también publicarlos en un feed de scroll infinito, casi como en una red social. A los pocos días del estreno, Sora subió al primer puesto de la Apple App Store y en torno al servicio se formó enseguida una comunidad de creadores.
La sorpresa es mayor porque OpenAI no había dado señales claras de que fuera a retirar el producto. Al contrario: justo antes, la compañía publicó un documento sobre el uso seguro de Sora y describió con detalle nuevas restricciones para adolescentes y filtros contra el contenido sexualizado, la propaganda terrorista y el material sobre autolesiones. Con esas actualizaciones de fondo, el cierre parece menos un final planificado y más un golpe de timón.
OpenAI prometió comunicar por separado los plazos del apagado y explicar cómo podrán los usuarios guardar sus vídeos.
Un éxito y un quebradero de cabeza
Sora se abrió al público a finales de 2024, pero la atención masiva llegó de verdad tras el lanzamiento de Sora 2 y de la aplicación independiente. Entonces el servicio dejó de ser una demostración de capacidad tecnológica para convertirse en un producto para el gran público. En el feed aparecieron rápido clips virales, algunos deliberadamente absurdos: por ejemplo, la princesa Diana haciendo parkour o perros al volante de coches.
Eso ayudó a que Sora fuera una parte visible de la cultura de la IA, pero también dejó al descubierto los usos más problemáticos.
- Se encontraron vídeos violentos y racistas en el servicio
- Surgieron dudas sobre el uso de personajes y otra propiedad intelectual protegida
- La plataforma aumentó los riesgos de deepfakes y escenas falsas
- El feed abierto facilitaba la difusión de desinformación
"Sora fue una pesadilla silenciosa para la moderación de contenido", describió la plataforma el director de
Copyleaks, Alon Yamin.
Su valoración importa porque el problema no era solo la calidad de la generación, sino el coste de controlarla. Cuanto más realista es el vídeo de IA y más fácil es compartirlo, más difícil resulta distinguir una broma o un experimento de fans de un contenido dañino.
La salida de Sora no resuelve el problema por completo. Según Yamin, los vídeos manipulados no desaparecerán, sino que se trasladarán a otras plataformas, que pueden ser aún menos transparentes y más difíciles de auditar.
Alianzas y consecuencias
El cierre de Sora no afecta solo a los usuarios comunes que hacían clips cortos para el feed. Tres meses antes, OpenAI había firmado un acuerdo de tres años con Disney: los usuarios de Sora iban a poder crear vídeos con más de 200 personajes con licencia, entre ellos héroes de Marvel, Pixar y Star Wars. Tras el anuncio de OpenAI, un portavoz de Disney dijo que el estudio pone fin a la alianza.
Esto muestra que el asunto ya no atañe a un servicio experimental, sino a acuerdos comerciales de pleno derecho con grandes titulares de derechos.
La propia OpenAI no ha explicado los motivos del cierre con detalle. Pero la formulación de Disney ofrece una pista importante: la compañía "respeta la decisión de OpenAI de salir del negocio de generación de vídeo y desplazar sus prioridades hacia otros ámbitos". Si es así, no se trata solo de una aplicación fallida, sino de una redistribución de recursos dentro de OpenAI. Para una empresa que compite a la vez en asistentes de chat, herramientas agénticas y productos corporativos, una plataforma de vídeo de consumo pudo resultar demasiado cara, arriesgada y distractora.
Qué significa
La historia de Sora muestra que incluso uno de los productos de IA más sonados puede cerrar muy rápido cuando coinciden costes altos, riesgos de moderación, cuestiones legales y un cambio de estrategia. Para creadores y empresas la conclusión es sencilla: no se debe construir un flujo de contenido en torno a un único servicio de IA llamativo sin un plan de exportación, proveedores de reserva y una comprensión de las consecuencias legales.
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Preguntas frecuentes sobre la noticia
¿Qué se sabe sobre Un giro brusco?
El martes, OpenAI comunicó que se "despide" de Sora. Para el mercado fue una sorpresa: la aplicación independiente se lanzó apenas en septiembre de 2025 y el producto entró rápido en el circuito masivo. Los usuarios podían no solo generar clips, sino también publicarlos en un feed de scroll infinito, casi como en una red social. A los pocos días del estreno, Sora subió al primer puesto de la Apple App Store y en torno al servicio se formó enseguida una comunidad de creadores. La sorpresa es mayor porque OpenAI no había dado señales claras de que fuera a retirar el producto.
¿Qué se sabe sobre Un éxito y un quebradero de cabeza?
Sora se abrió al público a finales de 2024, pero la atención masiva llegó de verdad tras el lanzamiento de Sora 2 y de la aplicación independiente. Entonces el servicio dejó de ser una demostración de capacidad tecnológica para convertirse en un producto para el gran público. En el feed aparecieron rápido clips virales, algunos deliberadamente absurdos: por ejemplo, la princesa Diana haciendo parkour o perros al volante de coches. Eso ayudó a que Sora fuera una parte visible de la cultura de la IA, pero también dejó al descubierto los usos más problemáticos. Se encontraron
¿Qué se sabe sobre Alianzas y consecuencias?
El cierre de Sora no afecta solo a los usuarios comunes que hacían clips cortos para el feed. Tres meses antes, OpenAI había firmado un acuerdo de tres años con Disney: los usuarios de Sora iban a poder crear vídeos con más de 200 personajes con licencia, entre ellos héroes de Marvel, Pixar y Star Wars. Tras el anuncio de OpenAI, un portavoz de Disney dijo que el estudio pone fin a la alianza. Esto muestra que el asunto ya no atañe a un servicio experimental, sino a acuerdos comerciales de pleno derecho con grandes titulares de derechos. La propia OpenAI no ha explicado los
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