Kenia suspende la construcción del centro de datos de Microsoft por la crisis energética
Microsoft suspendió la construcción de un centro de datos de AI de 1.000 millones de dólares en Kenia. El presidente William Ruto afirmó que la instalación requ

Microsoft ha pospuesto la construcción del mayor centro de datos de inteligencia artificial de África en Kenia, valorado en $1 mil millones. El presidente William Ruto anunció la congelación del proyecto, citando la presión crítica que la instalación ejercería sobre la infraestructura energética nacional.
Qué requería el proyecto
Los planes de Microsoft para la construcción en Kenia se han estado discutiendo desde 2023. El proyecto fue diseñado para desplegar uno de los mayores centros de datos de IA del continente, con capacidad potencial para miles de servidores de alto rendimiento. La primera fase de construcción por sí sola requería toda la producción de la central geotérmica más grande del país — Hellfire/Hell's Gate.
Esto habría significado la redirección completa de la electricidad generada por la estación hacia las necesidades operativas del centro de datos. Según la evaluación del presidente Ruto, una instalación como esta podría dejar sin electricidad a la mitad de la población del país. Los servidores de IA modernos requieren enormes volúmenes de electricidad: las GPU de alto rendimiento funcionan a capacidad máxima las 24 horas del día, consumiendo 350–700 vatios cada una.
Los sistemas de refrigeración requieren un 30–50% adicional de energía respecto al consumo de los propios chips.
Por qué Kenia no puede permitirse esto
Kenia es una economía en desarrollo donde el acceso a la electricidad sigue siendo uno de los problemas más agudos. Solo dos tercios de la población tienen conexión a la red eléctrica. La producción de electricidad ya no satisface la demanda creciente, especialmente durante las horas pico. Los apagones son una realidad habitual en la capital y las grandes ciudades. Transferir todos los recursos de la mayor central eléctrica del país a un único centro de datos habría significado la degradación completa de la infraestructura básica de la nación. Las pequeñas y medianas empresas, hospitales y escuelas habrían competido por migajas de la capacidad restante. Las consecuencias habrían sido catastróficas:
- Apagones en instalaciones médicas y servicios de emergencia
- Parada de los sistemas de abastecimiento de agua (las bombas requieren electricidad continua)
- Imposibilidad de desarrollar negocios e industria locales
- Éxodo masivo de trabajadores hacia países vecinos con sistemas energéticos más estables
Qué significa esto
El cierre del proyecto señala una colisión entre dos tendencias contradictorias. Por un lado, los países desarrollados y las grandes corporaciones están trasladando infraestructura de IA a regiones con electricidad barata — Kenia, Marruecos, Islandia, Indonesia. Por otro lado, las economías locales simplemente no pueden permitirse ceder toda la energía disponible a una sola instalación, sacrificando el desarrollo del resto del país. Este es el primer rechazo verdaderamente significativo de un gran proyecto de IA debido a limitaciones energéticas. Probablemente, habrá aún más conflictos de este tipo en los próximos años.