DHS probará drones autónomos con 5G en la frontera entre EE. UU. y Canadá en noviembre de 2026
DHS prepara para noviembre de 2026 una prueba transfronteriza de drones autónomos y vehículos terrestres con 5G en la frontera entre EE. UU. y Canadá. El objeti

El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. está preparando una prueba de frontera inusual para noviembre de 2026: drones autónomos y vehículos terrestres deben cruzar la línea EE.UU.-Canadá y transmitir vídeo y datos de sensores sin interrupciones a través de redes 5G comerciales. Formalmente, se trata de un escenario de respuesta a emergencias, pero el lenguaje de los documentos es notablemente más cercano a la inteligencia militar que a las comunicaciones rutinarias de los servicios de emergencia.
Cómo se Llevará a Cabo la Prueba
El experimento se llama ACE-CASPER — Advanced Communications Experiment – Cross-border Autonomous Vehicle Session Persistence Experiment and Research. Está planeado para llevarse a cabo en noviembre de 2026 como un ejercicio de varios días en una sección de la frontera entre EE.UU.
y Canadá. Según el escenario, los drones y las plataformas autónomas terrestres transmitirán vídeo y datos de sensores en tiempo real a un centro de mando y control bilateral mientras cruzan la frontera y cambian entre las redes de ambos países. Esta será la primera prueba tecnológica conjunta entre EE.
UU. y Canadá de este tipo en casi una década. De 2011 a 2017, Washington y Ottawa ya realizaron una serie de ejercicios fronterizos llamados CAUSE, donde probaron el intercambio de radio, vídeo y datos entre los servicios de ambos lados de la línea.
La nueva etapa se diferencia en que ahora el enfoque no es simplemente la compatibilidad de los canales de comunicación, sino las plataformas autónomas que deben funcionar en movimiento y no perder la conexión en momentos críticos.
En Qué se Centra el DHS
El énfasis clave aquí no es dar a los drones libertad total de acción. En la solicitud publicada del DHS, se establece directamente que la toma de decisiones autónoma y la navegación por IA no son los objetivos principales de la prueba. La prioridad es diferente: demostrar que la conectividad 5G se mantendrá estable durante la transferencia de control, vídeo y telemetría a través de la infraestructura fronteriza de Estados Unidos y Canadá.
El objetivo principal es demostrar una "conectividad 5G estable y continua" al cruzar la frontera.
Se espera que los participantes proporcionen soluciones que ya sean suficientemente maduras, no prototipos de laboratorio.
Entre los requisitos descritos en los documentos:
- drones de despegue y aterrizaje vertical con módems 5G conformes al estándar 3GPP Release 18+
- rango operativo de hasta 5 km y vuelos fuera de la línea visual directa del operador
- techo de aproximadamente 100 metros y al menos 30 minutos de autonomía de vuelo
- transmisión de vídeo HD y telemetría en tiempo real
- requisitos similares para vehículos autónomos o semiautónomos terrestres
Técnicamente, la parte más compleja no es el vuelo en sí, sino la transferencia de sesión sin interrupciones entre las redes y servicios de los dos países. Para un dron comercial ordinario, perder la señal durante algunos segundos es inconveniente. Para un escenario fronterizo donde se requieren simultáneamente vídeo, control del aparato y una imagen operacional común para dos equipos, tal pérdida hace que el sistema sea prácticamente inútil. Por lo tanto, DHS y la agencia canadiense DRDC están probando la estabilidad de la conectividad en lugar de la autonomía impresionante en un vídeo de demostración.
Política y Mercado
El experimento se lleva a cabo en el contexto de una política estadounidense cada vez más estricta hacia los drones. Tras la orden ejecutiva de la Casa Blanca del 6 de junio de 2025, las agencias federales están promoviendo más activamente la industria nacional de aeronaves no tripuladas y herramientas para detectar dispositivos extranjeros. Para el mercado, esta es una señal importante: si ACE-CASPER tiene éxito, el DHS tendrá un modelo práctico para futuras adquisiciones en monitoreo fronterizo, sistemas anti-drones y comunicaciones móviles seguras.
Al mismo tiempo, la etapa actual aún no es un contrato de suministro. El DHS está reclutando participantes a través de RFI, no promete compensación monetaria y ofrece a las empresas seleccionadas el formato LP-CRADA, es decir, pruebas conjuntas sin financiamiento directo del gobierno. Todos los costos de participación recaen en los proveedores mismos.
A cambio, los ganadores obtienen la rara oportunidad de demostrar su tecnología en un escenario transfronterizo real con participación de servicios estadounidenses y canadienses, y esto es prácticamente un escaparate listo para futuras licitaciones.
Qué Significa Esto
ACE-CASPER muestra hacia dónde se está moviendo el mercado de sistemas autónomos: el valor ahora no está solo en el dron en sí, sino en cómo se integra de manera confiable en una red, transmite datos y funciona entre agencias y jurisdicciones. Si la prueba de noviembre se desarrolla sin contratiempos, el siguiente paso podría no ser solo demostraciones, sino adquisiciones regulares de tales sistemas para operaciones fronterizas, respuesta a emergencias y aplicación de la ley.