Sam Altman Se Equivoca: la Ley de Parkinson Protegerá los Empleos de la IA
Sam Altman cree que la IA eliminará la mayoría de los empleos. Pero la Ley de Parkinson sugiere lo contrario: el trabajo se expande para llenar el tiempo dispon

Sam Altman afirma ruidosamente que la IA robará el trabajo a casi todos los hombres. Pero esta predicción olvida una ley importante que la gente descubrió hace mucho tiempo — la Ley de Parkinson. Dice que el trabajo se expande para llenar el tiempo asignado a él. La tecnología puede hacer un proceso diez veces más eficiente, pero la organización no se encoge — simplemente inventa un nuevo trabajo para las mismas personas.
Cómo funciona la Ley de Parkinson
El historiador británico Cyril Parkinson publicó su observación en 1957, que parecía paradójica. Estudió el Almirantazgo Británico y descubrió algo extraño: el número de funcionarios crecía mientras que el número de buques de guerra disminuía. En tiempos de Su Majestad, la flota se encogía mientras que el personal administrativo crecía. La conclusión: el número de empleados crece no en dependencia del volumen de trabajo, sino de acuerdo con leyes completamente diferentes.
El mecanismo de este fenómeno es simple y desagradable. Una persona que teme perder su trabajo comienza a crear trabajo para sí misma. Escribe informes sobre informes, convoca reuniones para planificar reuniones, crea procesos para gestionar procesos. Esto no es pereza ni empleo criptografado — es un instinto de supervivencia en la incertidumbre. Cuanto más ocupado me vea, más difícil es despedirme.
Cuando la IA llega a una empresa y automatiza la mitad de las tareas de un departamento, nadie se va. En su lugar, emerge un nuevo frente de trabajo: implementación de IA, monitoreo de IA, preparación de datos para IA, verificación de resultados de IA, integración de IA con sistemas heredados, documentación del uso de IA. El trabajo no desaparece — se transforma. La tecnología crea una ilusión de su propia necesidad en la gestión.
Las Organizaciones Viven como Organismos
Las empresas tienen su propia inmunidad. Las personas dentro del sistema saben perfectamente bien cómo sobrevivir y cómo resistir la racionalización. Hay muchas maneras y todas se utilizan simultáneamente:
- Burocratizar el proceso — antes la aprobación tomaba tres pasos, ahora tomará nueve con justificaciones para cada uno
- Expandir la esfera de influencia — el departamento de análisis se convierte en el departamento de "Estrategia y Análisis Avanzado" con una nueva jerarquía
- Crear posiciones coordinadoras — necesitamos un gerente de gerentes, un coordinador de coordinadores, un jefe del departamento de optimización
- Multiplicar herramientas — si una herramienta aumenta la productividad, entonces dos herramientas la aumentarán aún más; lo principal es encontrar una forma de integrarlas
De hecho, las empresas a menudo compran e implementan tecnologías no por productividad, sino para mantener a las personas ocupadas y justificar su existencia. Esto no es visible en los informes trimestrales, pero funciona. Los informes solo crecen.
El verdadero propósito de cualquier gran organización no es la
ganancia, sino crear un lugar seguro donde sus empleados puedan cómodamente esperar hasta la jubilación, trabajando lo menos posible.
Qué Significa Esto
Altman no se equivoca en que la IA puede hacer el trabajo mejor y más rápido que los humanos. Su error está en otro lugar — sobreestima la racionalidad de las organizaciones y subestima su resiliencia. Las empresas no son máquinas de optimización; son sistemas vivos donde las personas protegen sus puestos usando inercia, burocracia e imaginación creativa. La IA no robará empleos mientras los empleos sigan siendo una forma de pagar salarios a las personas. En su lugar, la IA agregará una nueva capa de gestión, un nuevo tipo de documentación, un nuevo comité de supervisión de IA. Será más triste que los despidos directos, pero más realista.